El cuero es vivo.
Trátalo como tal.
Tus Bestias están hechas para durar. Esto es lo que necesitan.
Tus Bestias están hechas para durar. Esto es lo que necesitan.
SOBRE EL CUIDADO
Los productos ayudan. Los hábitos protegen. Un zapato bien tratado en el día a día necesita mucho menos intervención — y dura mucho más.
Con estos hábitos, los productos de limpieza hacen su trabajo mejor — y los necesitas mucho menos seguido.
No uses el mismo par dos días seguidos. El cuero necesita tiempo para recuperar su forma y liberar la humedad acumulada. Alternancia simple, vida útil doble.
Usa hormas de madera o rellena con papel de diario. Sin forma, el cuero se deforma permanentemente. Con forma, mantiene su estructura por años.
Antes de guardarlos o volver a usarlos, pasa un paño seco o cepillo suave. El polvo acumulado raya el cuero con el tiempo. Un minuto evita meses de deterioro.
Si se mojaron, sécalos a temperatura ambiente y a la sombra. El sol decolora. El secador de pelo agrieta. El calor es el principal enemigo del cuero.
Guárdalos en bolsas de tela o en su caja original. Las fundas plásticas atrapan humedad y generan hongos. El cuero necesita respirar.
Una mancha fresca se limpia en segundos. Una mancha seca puede ser permanente. Si algo cae, retíralo con un paño seco de inmediato — sin frotar, sin agua, sin pánico.
PASO 1
CUERO LISO - CUERO GRASO
Lo reconocerás de inmediato: superficie uniforme, tacto liso, con un brillo natural o semi-brillante presente. Es el cuero más resistente a la humedad y el más fácil de limpiar — pero necesita hidratación regular para no perder su flexibilidad ni cuartearse.
NUBUCK - SUEDE - RENO
Su textura aterciopelada lo hace único — y también más delicado. Este cuero es poroso y no tolera agua ni grasa sin protección previa. Requiere un tratamiento distinto: sin líquidos agresivos, sin frotar en exceso, y con productos que no aplanen su pelo natural.